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Efecto corona: qué es, dónde aparece y cómo se detecta

29 sep 2026

Portada del articulo Efecto corona: qué es, dónde aparece y cómo se detecta

Si alguna vez te has parado junto a una subestación y escuchaste un zumbido raro, como un chisporroteo suave, es posible que estuvieras oyendo efecto corona. Es una de esas fallas que pasan de largo: casi no calienta, no dispara ninguna protección y en la planta, con todo el ruido de la producción, nadie la nota. Pero mientras tanto va desgastando aisladores, terminales y barras, y un día se convierte en algo más serio.

Aquí te contamos qué es, dónde suele aparecer, por qué vale la pena atenderlo y cómo lo detectamos sin tener que abrir el tablero ni apagar nada.

¿Qué es el efecto corona?

Es una pequeña descarga eléctrica que ocurre en el aire alrededor de un conductor. Pasa cuando el campo eléctrico en su superficie es tan fuerte que el aire deja de aislar, algo que a nivel del mar sucede alrededor de los 30 kV por centímetro. El aire se ioniza y de ahí salen el zumbido, una luz ultravioleta que a simple vista no se ve, ozono y, cuando hay humedad, compuestos que forman ácido nítrico.

No es un cortocircuito ni una falla franca. Es más bien un aviso: el aislamiento o la forma de la instalación ya no están controlando bien el campo eléctrico. Y el ozono y el ácido que produce van atacando poco a poco todo lo que tienen alrededor.

¿Dónde aparece?

  • En líneas de alta tensión y sus herrajes, sobre todo en puntas, tornillos y conductores dañados.

  • En aisladores de subestaciones, en especial si están sucios, húmedos o estrellados.

  • En las boquillas y terminales de los transformadores.

  • Dentro de tableros y celdas de media tensión: barras, soportes, terminales de cable y aisladores internos.

  • En terminales y empalmes de cable de media tensión que no se prepararon bien.

  • En motores y generadores de media tensión, donde a las descargas en los devanados se les llama descargas parciales.

¿Por qué hay que atenderlo?

Porque no se queda quieto. El ozono y el ácido nítrico dañan aislamientos y plásticos, y es común encontrar polvo blanco en los aisladores o corrosión verdosa en el cobre. Con el tiempo, la descarga deja sobre la superficie un rastro carbonizado que conduce cada vez mejor. A eso se le llama tracking, y es el camino hacia el arco eléctrico, que en un tablero de media tensión es un riesgo serio para el equipo y, sobre todo, para las personas.

En líneas y subestaciones, además, provoca pérdidas de energía e interferencia en radio.

No es lo mismo corona, tracking, arco y descargas parciales

Se parecen, pero distinguirlos cambia la urgencia con la que hay que actuar:

  • Corona: la descarga ocurre en el aire alrededor del conductor. Se oye como un zumbido o siseo parejo, al ritmo de la red eléctrica.

  • Tracking: la descarga corre por la superficie de un aislante sucio o húmedo. Suena más irregular, con chasquidos, y deja marca.

  • Arco: la descarga salta un espacio de forma intermitente, con estallidos fuertes y sin ritmo. Es la más peligrosa de las tres.

  • Descargas parciales: es el nombre general. Incluye las que ocurren dentro del aislamiento, que no se oyen desde afuera y se miden con pruebas eléctricas.

Qué lo favorece

Hay cuatro cosas que lo hacen más probable. La primera es la altitud: con el aire menos denso, el efecto aparece a menor voltaje, algo a tomar en cuenta en plantas del Altiplano como las de Ciudad de México, Toluca, Puebla o San Luis Potosí. La segunda es la humedad, sobre todo en tableros sin calefacción o mal sellados. La tercera es la contaminación: polvo, sal en la costa, polvo de cemento o químicos del proceso. Y la cuarta es la forma de la instalación: bordes filosos, puntas de tornillo, terminales mal hechas o conductores muy juntos.

Cómo se detecta

Con ultrasonido

La ionización produce ultrasonido, un sonido demasiado agudo para el oído humano, alrededor de los 40 kHz. El detector lo capta y lo convierte en algo que sí podemos escuchar. Lo mejor es que se mide con el tablero cerrado, por las rejillas, las juntas y las ventilas, así que es la forma más segura de revisar equipo energizado. Además, el patrón de la señal va al ritmo de los 60 Hz de la red, y eso ayuda a separarlo del ruido de las máquinas. Con la grabación, el analista puede decir si se trata de corona, tracking o arco. Así lo hacemos en el análisis de ultrasonido.

Con cámara acústica

Es un arreglo de micrófonos que dibuja sobre la imagen el punto de donde viene el sonido. Resulta muy práctica en subestaciones y líneas, porque ubica la descarga a distancia y en poco tiempo.

Con cámara ultravioleta

Ve la luz ultravioleta que suelta la descarga, incluso de día si la cámara está hecha para eso. Se usa sobre todo en líneas y subestaciones de alta tensión.

¿Y la termografía?

La corona casi no genera calor, así que la termografía puede no verla al principio, igual que al tracking. Donde sí brilla es en conexiones flojas y sobrecargas. Por eso lo ideal es usar las dos técnicas juntas; aquí puedes ver cómo trabajamos la termografía infrarroja.

Con pruebas de descargas parciales

Sirven para medir lo que pasa dentro del aislamiento, que el ultrasonido no alcanza desde afuera. Son el complemento natural en cables y máquinas de media tensión.

Qué hacer cuando lo encuentras

  1. Identificar qué tipo de descarga es y en qué componente está. No es lo mismo corona en un herraje que tracking en un aislador interno.

  2. Limpiar y secar los aisladores y superficies sucias en la siguiente ventana de mantenimiento.

  3. Corregir la forma de la instalación: redondear bordes, poner anillos equipotenciales o rehacer las terminales de cable.

  4. Controlar la humedad con calefactores, buenos sellos y ventilación.

  5. Volver a medir después de la corrección y seguir la tendencia en cada ruta.

Preguntas frecuentes

¿El efecto corona es peligroso?

Por sí solo no es un cortocircuito, pero sí es un deterioro que avanza. En tableros de media tensión puede terminar en tracking y luego en arco, y ahí ya hablamos de un riesgo real para el equipo y para la gente.

¿Se puede revisar con el equipo energizado?

Sí, y de hecho así tiene que ser, porque la descarga solo existe cuando hay voltaje. Con ultrasonido se mide desde afuera, sin abrir el tablero.

¿Cada cuánto conviene revisarlo?

Depende de qué tan crítico sea el equipo y del ambiente en el que está. En tableros importantes o en lugares húmedos y con polvo, lo recomendable es incluirlo en cada ruta de mantenimiento eléctrico, junto con la termografía. Si quieres conocer el marco normativo, te puede servir nuestra guía de la NFPA 70B 2023.

¿Tienes tableros o subestaciones con zumbido, polvo blanco o humedad? Los revisamos con ultrasonido sin abrirlos y te entregamos cada hallazgo clasificado y con su prioridad. Conoce nuestro análisis de ultrasonido y el estudio de arco eléctrico.